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El 30 de julio de 2015 se aprobó en Colombia el proyecto Cafés Especiales de Antioquía como política pública. Esto proveerá 6 mil millones de pesos anuales a las familias que lo cultivan, para continuar la producción de un café especial por medio de la educación.

Antioquía: origen de cafés especiales, se estableció en 2012 con el fin de fortalecer el sector cafetero de la zona. Se trata de capacitar a los caficultores en buenas prácticas para lograr un café de mejor calidad que luego pueda venderse a un precio más elevado, tanto en mercados nacionales como internacionales.

Esta estrategia persigue capacitar a una comunidad rural empresarial y hacerla más competitiva por medio de la educación, la tecnología, la ciencia, la cultura y el emprendimiento.

Hasta la fecha, los 94 municipios cafeteros tienen en total 2,707 veredas cafeteras, en las cuales hay 112,928 hectáreas sembradas de café. De estos municipios, el proyecto ha alcanzado unos 84 municipios, donde 4,839 familias se han beneficiado de esta iniciativa educativa. Además, 2,000 jóvenes se han capacitado en los campamentos de la nueva generación cafetalera y unas 18,925 han tomado talleres de buenas prácticas agrícolas.

El proyecto Antioquía: origen de cafés especiales cuenta con diversas empresas que apoyan este esfuerzo. Por ello se creó la certificación Sello Café de Antioquía, para reconocer e identificar los sectores que apoyan, comercializan y promueven el consumo de café de origen antioqueño. De igual manera, el sello lo identifica como un producto de calidad.

Para obtener el sello se debe cumplir con una serie de requisitos, entre estos la verificación de algunos aspectos legales, sanitarios y metodológicos relacionados con la producción, comercialización y preparación del café.

Como pieza vital de este gran proyecto está la educación, como motor infalible de transformación social. Por ello cuentan con un programa completo que han llamado la Escuela Café de Antioquía, que funciona junto con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), el Instituto de Calidad del Café (CQI, por sus siglas en inglés), expertos nacionales e internacionales, y en alianza con los Parques Educativos.

Los cursos están dirigidos a personas de 14 años en adelante con vocación cafetera, de los 94 municipios cafeteros del departamento. La inscripción es gratuita y algunos de los cursos son: Catación, Buenas prácticas de beneficio, Barismo, Tostión y Comercialización.

Para los jóvenes existen cuatro campamentos Nueva Generación Cafetera (NGC), creados para proveer un espacio para aprender desde la siembra hasta la etapa final de la cadena productiva. Estos campamentos no solo educan, sino que ayudan a evitar la migración a las ciudades, la siembra de cultivos ilícitos y la delincuencia o violencia. Al utilizar la educación como herramienta, también se involucra a los jóvenes en la evolución de la cultura cafetalera de su zona y la innovación del proceso de producción. Unos 1,000 jóvenes han participado en parte de los dos campamentos.

Otra iniciativa relacionada al proyecto es el concurso “La mejor taza de café de Antioquia, iniciado en 2013, en el cual se seleccionan las familias más talentosas del departamento en la producción cafetera y se les premia con incentivos para mejorar la infraestructura de sus fincas. En el certamen los caficultores tienen la oportunidad de que expertos nacionales e internacionales evalúen la calidad de su producto, el que más adelante pasa a una subasta. Este año (2015) la ganadora fue Silvia Elena Higuita, del municipio de Giraldo, quien logró un registro histórico en la subasta al vender la libra de su café en 31.50 dólares.

Para obtener más información acerca de este excelente proyecto, visite su página http://antioquia.gov.co.

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