Zona-comercial

En una agencia de publicidad se cuecen y elaboran las ideas que nos llevan finalmente a conocer una marca, a desear un producto o a convertirnos en fieles seguidores de algo que quizá antes era desconocido para nosotros. Allí, por medio de los famosos “brainstormings”, se fabrican las ideas que mercadean prácticamente todos los productos que conocemos.

Al ser un lugar para mentes creativas, es vital que la ambientación sea cónsona con las labores que realizan, y que de alguna manera —ya sea por los colores, la iluminación o hasta el mobiliario— estimule esa creatividad y la mantenga fluyendo.

Ese es exactamente el caso de la agencia de publicidad independiente Ad-diction, establecida en 2006 y localizada en Hato Rey, Puerto Rico. Aquí colaboran diseñadores creativos, estrategas y vendedores de ideas, quienes ofrecen servicios de mercadeo, publicidad y relaciones públicas, al igual que desarrollo de marcas, “branding”, promociones y estrategias de medios sociales, entre otros, guiados por su lema “We make your brands speak louder!”.

Cabe destacar que anualmente desarrollan al menos un proyecto pro-bono para impulsar organizaciones locales sin fines de lucro (este año lanzaron la campaña de 15 años de Cre-Arte) y cuentan con un programa especial de internado para el desarrollo de mentes jóvenes en la Isla.

Al llegar a la agencia, los diseños, las formas y texturas llaman la atención de inmediato. Recibe al visitante una escalera con pasamano rojo, mensajes tipográficos en blanco y negro en las paredes, y formas hexagonales alusivas a un panal de abejas trabajadoras.

Ya dentro, los colores brillantes y las figuras de tamaño grande capturan la mirada. Paredes con líneas gruesas de color, acentos de mobiliario rojos, dibujos en negro en las paredes (en forma de palmas, bombillas etc.), cojines coloridos y muebles modernos son parte del conjunto decorativo del espacio. ¡Hasta un columpio sobre “grama” tienen! Por otro lado, la iluminación natural invade cada espacio y se transporta a través de paneles acrílicos que sirven como paredes translúcidas.

Se fabricaron estanterías, puertas perforadas, estaciones de trabajo y mobiliario a la medida. Además se utilizó el “upcycling” con madera de paletas para construir mesas en las que se puede escribir, y jardineras y paredes, que además de aportar a la estética y calidez de las áreas, sirven como tabloides de afiches.

Según explican sus creadores, para el diseño de este lugar tomaron como referencia la época industrial, cuando los materiales y la estructura asumen un papel protagónico. Esto surgió de la premisa de que es una fábrica de ideas. Por ello deseaban que el diseño, en términos de funcionalidad y estética, fuera coherente con el enfoque industrial. Tomaron esa postura porque entienden que el desarrollo físico, mental y creativo de un trabajador está fuertemente ligado al espacio donde él o ella se desarrolla como profesional.

De acuerdo con su presidente y director creativo, Víctor González, deseaban un espacio que jugara un rol importante en el estado de ánimo y la productividad del equipo. Visualizaban un lugar con mucha iluminación en el que se pudieran sentir a gusto para trabajar e inspirarse. De igual forma, querían aprovechar las áreas de la mejor manera posible e incorporar materiales, colores y texturas de forma armoniosa.

Artículos relacionados