Cuando asesoro en la renovación de la tapicería de un mueble a ser integrado en un conjunto decorativo, no me limito únicamente a la selección del color. El material y la textura de la tela deben proyectar un lenguaje visual adecuado al concepto del diseño de interiores que esté desarrollando. Considero telas con texturas sin brillo para decoraciones de tipo rústico, pues los textiles mates son un buen complemento para dicho ambiente.

Cuando el propietario desea realizar una inversión a largo plazo recomiendo textiles neutrales, ya que con el uso de cojines decorativos, es posible aportar drama y color al mueble. Por otro lado, cuando recomiendo utilizar color en el tapizado de un sofá o una butaca por un objetivo de acento o punto focal, en ese caso mi sugerencia será mantener las paredes y el resto del mobiliario bastante neutrales.

Evito utilizar un textil con el mismo diseño del sofá en demasiados elementos como cortinas cojines o el tapizado de las sillas del comedor. Repetir demasiado un mismo diseño hace que el lugar luzca monótono. Cuando un tipo de decoración requiere que se combinen patrones, su selección se realiza artísticamente utilizando patrones de variadas escalas en las telas, incluyendo listas, cuadros, etc. que dependerán del objetivo que se persigue.

Además, estudio un plan de color de tapizado que tome en consideración todos los elementos que formarán parte de la decoración. Tengo presente el contraste o cómo se integra el color del tapizado con relación a la pared de fondo. Si el área es muy pequeña uso una tela de una tonalidad similar al color de la pared, para evitar el contraste y no marcar los límites de la pared. De disponer de un espacio amplio, contrastar el sofá ofrecería mayor ritmo visual por su contraste con la pared. De igual forma, si el color de la pared es más oscuro que el resto de las paredes dará un efecto de profundidad.

Debo mencionar que la tendencia actual para las pinturas de las paredes son el blanco y los diferentes tonos de grises, incluyendo gris pizarra y gris cemento. Estos también son los tonos neutros en boga en textiles para tapicería.

El tapizado de un mueble puede diseñarse con un coordinado de telas de una misma gama de colores o neutros. Una tendencia actual es la combinación de patrones desiguales de telas para el tapizado de los muebles. Es posible tapizar la base del mueble con una tela y los cojines sueltos con otro patrón o color, igual que combinar cada cojín en diferentes patrones. Esta alternativa se prefiere cuando el diseño del armazón del mueble es favorable para ese objetivo. Otro detalle que considero cuando el espacio es reducido es el seleccionar la tela con el color de acento para la butaca, en lugar del sofá. Este efecto ayuda a no recargar el área.

En sillas de comedor que tienen tapicería en sus respaldos se pueden combinar dos tipos de telas. La parte posterior del respaldo se tapiza con una tela y el resto con otra combinación. Si deseo destacar la forma de la silla, utilizo un vivo de tela como contraste.

Un detalle muy importante al momento de hacer una inversión para retapizar, es la renovación del relleno de los asientos y respaldos si estos no están en buen estado, para no limitar su confortabilidad, durabilidad y la belleza del mueble.

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